Aire acondicionado con olor feo: ¿cómo podemos solucionarlo

aire acondicionado con olor feo

Un aire acondicionado con olor feo es un problema cotidiano, para nadie es un secreto lo indispensable que se ha vuelto un aire acondicionado en los hogares actuales.

Una vez que tienes uno en casa, la pregunta: ¿cómo hemos sobrevivido sin un aire acondicionado? Llega a la mente de los nuevos y afortunados propietarios.

Por esta razón el mantenimiento de tu aire acondicionado es fundamental para conservar cierta estabilidad en el hogar. Uno de los factores que pueden enturbiar el eficaz funcionamiento del aire acondicionado es un extraño e inesperado olor feo, que parece salir del aparato.

Ahora bien, es muy raro que este olor feo sea ocasionado directamente por el aire acondicionado, ya que éste se encarga de recoger el aire existente en el ambiente, lo enfría y lo expulsa de vuelta a la estancia.

Así, si en el proceso de recolección el aire acondicionado toma un olor feo. Presente en la estancia, entonces, la misma se verá impregnada del desagradable olor. Muchas veces, la fuente de estos “olores feos” proviene de la acumulación de suciedad en: filtros, desagüe o ventiladores.

aire acondicionado con olor feo

Trucos para evitar tener un aire acondicionado con olor feo.

 Mantener en buen estado tu aire acondicionado te puede evitar la exposición a “olores feos” que se condensan en sus tuberías o filtros gracias a la suciedad en estos. Y ni siquiera tienes que hacer mantenimiento una vez a la semana, con una limpieza anual será suficiente para conservar la vida útil del aire acondicionado.

Entre los trucos para evitar olores feos en el aire acondicionado están:

  1. Limpiar el aire acondicionado por dentro. En el mercado circulan productos especializados para desinfectar la unidad internamente. De esta manera te deshaces de cualquier olor feo que haya quedado atascado en la suciedad acumulada en el aire acondicionado.
  2. Evitar producir olores desagradables en el ambiente. Como ya se dijo: el aire acondicionado absorbe el aire de la estancia, lo enfría y lo expulsa de vuelta. Si en la estancia hay olores feos: humo de cigarrillo, comida en descomposición, ropa sucia, basura de días, entre otros; termina afectando el aire que condensa el aparato, y al mismo tiempo fluye por la habitación.
  3. No mantenerlo apagado por mucho tiempo. Creer que el no usar el aire acondicionado no puede dañarlo, es caer en un gran error. Que no esté en uso no quiere decir que no pueda conservar suciedad en su interior, y con el tiempo transformarse en un desagradable olor.

Encenderlo, al menos, unos minutos al mes puede prevenir este inconveniente.

  1. Conservar los filtros limpios. Si el olor feo se encuentra en los filtros, basta con realizar una exhaustiva limpieza en estos; sin necesidad de usar productos químicos o aromatizadores. Al exterminar toda la suciedad conservada en los filtros, se evitará la presencia de estos olores y la propagación de los mismos.

Mientras más limpio se encuentre el aire de la estancia, más limpio saldrá el aire condensado de tu aparato. Sigue los trucos y no habrá olores feos.